DEA en Colombia de nuevo en escándalo de prostitución

DEA en Colombia de nuevo en escándalo de prostitución

BOGOTÁ (AP) La oficina de la DEA en Colombia nuevamente está en el ojo del huracán debido a que por lo menos tres agentes han salido en meses recientes en medio de pesquisas por supuestas faltas éticas, incluidas acusaciones de que uno entregó información secreta a cárteles de narcotráfico y otro utilizó recursos del gobierno para contratar prostitutas.

El principal funcionario de la DEA en Sudamérica, quien fue enviado ahí hace tres años tras un escándalo que involucraba a agentes que participaron en fiestas con prostitutas, es investigado después de que la agencia recibiera una denuncia anónima que indicaba que instruyó a choferes colombianos que trabajaban para la embajada de Estados Unidos en Bogotá para conseguir sexoservidoras, de acuerdo con una copia de la denuncia obtenida por The Associated Press, y con un agente actual y un exagente. Los oficiales hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados para discutir una investigación en curso.

Richard Dobrich, un director regional quien se retira el próximo mes de la DEA para tomar un empleo en el sector privado, dijo en un comunicado y en una entrevista con AP que la denuncia no tiene bases y que tendría que ser un completo idiota para involucrarse en prostitución dada la historia de la oficina. También negó que su partida tuviera algo que ver con la acusación.

No hay nada en esto, cero, dijo Dobrich de la denuncia anónima, y agregó que quiere otra investigación sobre cómo se hizo pública. Dobrich afirmó que este intento de aniquilar mi reputación es un montaje, quizás iniciado por un disgustado exempleado de la DEA.

Dobrich dijo que los investigadores de la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Justicia lo entrevistaron en su oficina en Colombia el mes pasado y requisaron su teléfono como parte del protocolo. Dobrich dijo que un investigador le indicó después que no se encontró ningún delito, pero ni la OIG ni el investigador nombrado por Dobrich comentaron sobre el estatus de la pesquisa.

La vocera de la DEA, Mary Brandenberger, no respondió a preguntas enviadas por email sobre el retiro de Dobrich, pero escribió que la agencia se toma muy en serio cualquier acusación de ofensas de nuestros empleados.

La prostitución es legal en Colombia, pero el Departamento de Justicia prohíbe que los agentes de la DEA se involucren en dicha actividad porque podrían exponerse a los mismos cárteles de narcotraficantes que buscan.

Armando Ruiz, un policía colombiano retirado que fue el chofer de Dobrich durante tres años, dijo que nunca vio a su jefe interactuar con prostitutas o hacer algo impropio.

Lamentablemente, cuando uno es jefe, hay gente que actúa con mucho odio, dijo Ruiz.

La pesquisa llega en un momento ya tenso para la oficina de la DEA en Bogotá, que es clave en los esfuerzos de Estados Unidos para controlar el narcotráfico. En Colombia, la producción de cocaína y su confiscación aumentaron a un nivel histórico el año pasado, un tema que probablemente surja cuando el presidente Donald Trump visite el país en noviembre como parte de su primera gira por Latinoamérica.

Las autoridades federales también investigan a José Irizarry, un exagente de la DEA asignado a Colombia quien fue acusado de pasar información a cárteles, según varios agentes familiarizados con el tema. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar de una investigación en curso. BuzzFeed News fue quien primero reportó las acusaciones contra Irizarry en abril.

Irizarry fue contratado por la DEA en Estados Unidos a pesar de indicios de que no respondió con la verdad una prueba poligráfica cuando fue admitido, según dos funcionarios estadounidenses familiarizados con el caso. Hablaron bajo condición de anonimato porque está en curso la pesquisa sobre su supuesta actividad criminal.

Irizarry renunció súbitamente a la DEA este año después de que su gira por Cartagena, Colombia, se acortara y fue enviado a Estados Unidos. Los intentos de AP de localizar a Irizarry por teléfono fueron infructuosos y no era claro si tenía un abogado.

En meses recientes, la DEA también recibió una denuncia anónima que acusaba al subdirector de Dobrich, Jesse Garcia, de tener relaciones sexuales con una subordinada. La denuncia, de la cual también obtuvo una copia AP, decía que Dobrich estaba al tanto de la relación, una afirmación que Dobrich niega, y que el favoritismo ha dado pie a una moral baja en el equipo administrativo en Bogotá.

Garcia, quien se retiró al poco tiempo de que se presentó la denuncia, no pudo ser localizado para un comentario. Sus posibles números telefónicos en Bogotá no fueron respondidos.

El periodo de Dobrich como el principal funcionario en Colombia comenzó en 2015, cuando lo designaron para restaurar el orden después de que un duro reporte del Inspector General concluyera que varios agentes de la DEA habían participado en fiestas sexuales con prostitutas contratadas por cárteles colombianos. El escándalo provocó la suspensión de varios agentes y el retiro de Michele Leonhart, la entonces administradora de la DEA.

Antes de Bogotá, Dobrich supervisó las brigadas FAST (equipos de asesoría y apoyo con despliegue en el extranjero) de la DEA que luchaban contra los narcotraficantes en Afganistán y Latinoamérica, y que fueron criticadas por una serie de tiroteos mortales en Honduras en 2012, incluido uno en el pueblo de Ahaus que cobró la vida de cuatro civiles.

El año pasado, la DEA desbandó a FAST después de una investigación conjunta de los departamentos de Estado y Justicia que hallaron que la DEA, y Dobrich, tergiversaron aspectos importantes del tiroteo al Congreso e investigadores federales.

La DEA y Dobrich han sostenido durante años que la brigada FAST en cuestión fue blanco de disparos de narcotraficantes desde un bote de pasajeros que intentaba recuperar narcóticos confiscados durante el operativo.

Sin embargo, el video del tiroteo indicó a expertos externos que la unidad antidrogas disparó primero, según un reporte del inspector general, que encontró que la versión de Dobrich sobre el incidente era insostenible basado en su propia revisión de la grabación.

En su declaración a la AP, Dobrich vinculó la denuncia anónima de prostitución con los insurgentes que se encontró sirviendo con el equipo FAST en Afganistán, en donde recibió un disparo en cumplimento de su deber en 2010, por lo que recibió un Corazón Púrpura.

Estoy acostumbrado a ser capaz de detectar de dónde viene el fuego enemigo para protegerme a mí y mis colegas, dijo Dobrich. No estoy acostumbrado a enfrentarme con la cobardía de las acusaciones anónimas y ficticias.

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Mustian reportó desde Nueva York. El editor de noticias de AP James Martinez en Nueva York contribuyó a este despacho.

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