Festival de cine de Cuba, un termómetro de América Latina

Festival de cine de Cuba, un termómetro de América Latina
ARCHIVO – En esta fotografía de archivo del 4 de diciembre de 2012 personas en el Teatro Karl Max para asistir a la inauguración de la 34ª edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana, Cuba. La 41 edición del festival se celebrará del 5 al 15 de diciembre en el festival con 300 filmes en exhibición. (Foto AP/Franklin Reyes, archivo)

LA HABANA (AP) — Cada diciembre la principal avenida de La Habana, la Rampa, se colapsa. Largas colas de gente de todas las edades congestionan las aceras especialmente cercadas, mientras la policía trata de mantener el orden que se desborda de aficionados, estrellas internacionales y productores.

Durante el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, cubanos y extranjeros entran a las salas a empujones para ver un programa que a lo largo de 41 ediciones se ha ido convirtiendo en una caja de resonancia de la realidad política y social del continente, sus conflictos, sus retos.

“El Festival tiene que ser el termómetro del cine de hoy”, explicó en una entrevista con The Associated Press, Iván Giroud, el presidente del evento. “Nos proponemos escoger lo que consideramos lo mejor, pero con un acento especial en las obras que estén marcando temas importantes en los países de América Latina”.

En próximo encuentro, previsto del 5 al 15 de diciembre, será escenario para 300 películas, entre ellas 21 largometrajes de ficción, 19 medios y cortos, 18 óperas primas y 31 documentales latinoamericanos en competencia.

El resto serán muestras de cine experimental, panorámicas del séptimo arte de España o Alemania y de obras contemporáneas, clásicos restaurados, homenajes y presentaciones especiales.

Nada mal para un festival que nació “casi por casualidad”, como rememoró Giroud.

“Partió de la necesidad de cineastas de América Latina que comenzaron a reconocerse, a comprender que eran una comunidad dentro de su gran diversidad”, indicó el directivo.

En los años 60 y 70 los creadores se reunieron primero en Italia y luego en Chile, pasaron por Venezuela y México hasta que en 1979, con la revolución consolidada y su impronta latinoamericanista, Cuba ofreció su apoyo.

Los cubanos Julio García-Espinosa, Pastor Vega, Tomás Gutiérrez Alea y Santiago Álvarez; los argentinos Fernando Birri, Fernando Solanas y Leonardo Favio; los chilenos Miguel Littín y Lautaro Murúa y los brasileños Glauber Rocha y Nelson Pereira dos Santos, estuvieron entre los fundadores del festival.

Precisamente Giroud, de 62 años y vinculado al cine desde la década de 1980, es el sucesor de uno de los organizadores más fervientes del evento, su compatriota Alfredo Guevara, líder revolucionario, amigo personal de Fidel y Raúl Castro y presidente del encuentro hasta su deceso en 2013.

En medio de la Guerra Fría, con Cuba estigmatizada por Washington por su rebelión contra las imposiciones a su política y una creciente cantidad de admiradores entre la intelectualidad del continente, la cita se convirtió en lugar obligado.

“También con los años el festival fue reacomodándose, una vez que fue ganando ese público que había descubierto el cine latinoamericano”, explicó Giroud.

Películas finlandesas, chinas, rusas y turcas, entre otras, se sumaron a los ciclos más tradicionales de cine español, italiano, francés o estadounidense para unas maratónicas sesiones colaterales a la competencia latinoamericana a lo largo entonces de 15 días.

Este año Giroud anunció precisamente una importante medida: la reducción del festival.

Hay “una responsabilidad de política cultural de seleccionar mejor el programa con un circuito más pequeño”, pero sin perder la calidad, indicó Giroud, quien recordó que la isla sólo cuenta con 10 salas de cine con tecnología de punta para hacer frente a las demandas de las nuevas películas. Además, en concordancia con otros eventos similares, se acortó el tiempo a 10 jornadas.

Pero el prestigio del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano sigue intacto. Para esta edición se inscribieron una cifra récord de 2.279 películas.

La apertura estará a cargo de “La odisea de los Giles” del argentino Sebastián Borensztein, con la actuación de Ricardo Darín y Luis Brandoni. También se exhibirá en competencia “El cuento de las comadrejas” de Juan José Campanella; “Bacurao” de Kleber Mendonça Filho; “Algunas bestias” de Jorge Riquelme Serrano y “Monos” de Alejandro Landes.

Según Giroud, las temáticas más recurrentes en los filmes de este año fueron la de género --películas de y sobre mujeres --, el impacto de las iglesias evangélicas y la memoria desde una narración intimista. Además hay mucho sobre inmigración, fronteras y pueblos originarios.

El festival no estuvo exento de críticas y polémicas. La más reciente fue una denuncia en redes sociales por el desaire a la cinta isleña “¿Eres tú, papá?” de Onelio Larralde, que no fue incluida en el programa.

Pero Giroud tiene una versión diferente a la de los productores del filme.

“‘¿Eres tú, papá?’ no está en el festival porque ellos no quisieron entregar la copia. Después querían mandar una persona que esperara afuera mientras nosotros veíamos y ... luego nos enviaron algo con un cartel que atravesaba la pantalla”, relató molesto Giroud.

“La supuesta censura se convierte en una acción de promoción. Antes de estar en el programa ya se había comenzado una campaña en las redes. Y eso es una forma de desacreditar a una muestra de 300 películas”, agregó.

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En Internet:

http://habanafilmfestival.com/

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Andrea Rodríguez está en Twitter como www.twitter.com/ARodriguezAP

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