Los refugios para personas sin hogar en California: ¿solución o trampa mortal?
Investigación revela que los albergues temporales en California son peligrosos, caóticos y poco efectivos en la búsqueda de vivienda permanente.
Un sistema en crisis
California ha hecho una gran apuesta en los refugios para personas sin hogar como una solución a la crisis de indigencia que afecta al estado. Desde 2018, los gobiernos locales y estatales han gastado aproximadamente 1,000 millones de dólares en estos albergues, lo que ha permitido duplicar las camas de emergencia de 27,000 a 61,000. Sin embargo, el problema sigue sin resolverse, ya que la cantidad de personas sin hogar sigue triplicando la capacidad de los refugios.
Más peligroso que la cárcel
La tasa de mortalidad en los refugios de California se ha triplicado desde 2018. Según datos obtenidos del California Interagency Council on Homelessness, más de 2,000 personas han muerto en refugios en los últimos años, casi el doble de las muertes registradas en cárceles estatales durante el mismo periodo.
Los testimonios de quienes han vivido en estos albergues revelan condiciones deplorables. Catherine Moore, una mujer que entró a un refugio en Anaheim, lo describió como peor que la cárcel. “El refugio es una cárcel voluntaria, pero con menos derechos y estándares de vida,” comentó en una demanda en curso.
Condiciones deplorables y corrupción
Los refugios están plagados de problemas, desde moho negro y plagas de chinches hasta violencia doméstica y delitos sexuales. Una investigación sobre los registros policiales ha revelado miles de llamados de emergencia vinculados a estos centros, lo que indica que el ambiente es caótico y peligroso.
Además, los operadores de los refugios están llenos de escándalos. Organizaciones que han recibido millones en fondos públicos han sido señaladas por fraude y negligencia en la operación. En Los Ángeles, por ejemplo, una organización contrató a un hombre condenado por intento de asesinato como guardia de seguridad, quien cometió tres delitos sexuales en un solo día dentro de la instalación.
Fracaso en la transición a vivienda permanente
Uno de los objetivos principales de estos refugios es proporcionar un puente hacia una vivienda estable. Sin embargo, los datos indican un rotundo fracaso. Menos del 24% de quienes pasan por un refugio logran encontrar vivienda a través del sistema, y si se cuenta a quienes siguen dentro del refugio, la cifra se reduce a un desolador 10%.
¿Soluciones reales?
Expertos en vivienda están exigiendo cambios radicales. Algunos recomiendan que los fondos que actualmente se destinan a estos refugios se redirijan a soluciones prometedoras como ayuda directa para el alquiler. El investigador Chris Herring enfatiza que, aunque los refugios son a veces el último recurso para muchas personas, el verdadero problema es que el estado sigue invirtiendo en una estrategia fallida sin abordar las raíces del problema de la vivienda.
El estado de California enfrenta una encrucijada crucial: continuar financiando un sistema de refugios en crisis o reformar completamente su enfoque hacia la crisis de indigencia con estrategias más efectivas.